Las tablas Mul-Apin
Por Eladio Miranda Batlle
Durante el período asirio 883 a. C.-612 a. C. (Estudios recientes del astrónomo Brad Schaefer confirman que pudieron confeccionarse mucho antes, en el año 1370 a. C.), se redactan las tablillas Mul-Apin (estrella-arado). Eran una compilación del conocimiento astronómico anterior al año 700 a. C. Se llamaban así por comenzar con el nombre de la constelación Arado, equivalente a la actual constelación del Triángulo. Estas tablas fueron el segundo compendio astronómico mesopotámico que conocemos.
“Sin duda, en la lista se incluyen datos astronómicos aún más antiguos, pero es difícil determinar cuáles se remontan a la época sumeria y cuáles son del primer milenio antes de Cristo” (Historia de las Constelaciones, de Daniel M. Arcones, 2005). Todas las constelaciones llevan delante la palabra mul, en sumerio “estrella”, para identificarlas como tales, aunque la lista también incluye planetas.
Todas las estrellas están dedicadas a un Dios. Esta relación no se remonta en muchos casos más atrás del período neoasirio. Los dioses aparecen con una pequeña “d” delante, debido a que en caracteres cuneiformes, los nombres de dioses y héroes divinizados llevaban este símbolo determinativo para destacar su naturaleza.
Las Tablas Mul-Apin eran el libro de texto de Astronomía de Babilonia y una compilación de catálogos anteriores, pero más precisos y basados en una mayor cantidad de observaciones. Tenían una mayor cantidad de constelaciones circumpolares que no eran usadas en los calendarios agrícolas y otras que fueron incluidas en las futuras figuras zodiacales.
Representaban objetos mundanos y animales atados a nombres divinos. El polo celeste se señalaba cerca de la constelación del Dragón y era nombrado como Anu, el rey del cielo. Por supuesto, no tenían conocimiento aún del fenómeno de la precesión.
De esta etapa, pocas constelaciones mesopotámicas sobrevivieron, solo las constelaciones que formaban parte del zodiaco llegaron hasta nuestros días.
Las relaciones entre las estrellas que se representan en las tablas Mul-Apin y las constelaciones actuales aún son objeto de debate. En el período Seleucida10 posterior a la caída de Asiria, las constelaciones zodiacales pasaron a 12, que son las actuales. Se cree que el primer horóscopo data de esa época. De ahí pasó a Grecia, donde se inventó el actual Sistema de signo y a Roma.
Uno de los textos más famosos que se pueden remontar a esta época son los conocidos como Enuma Anu Enlil (“En los días de Anu y Enlil”), cuando Anu o An, Enlil y Ea eran los tres dioses sumerios más importantes. Fueron encontrados en setenta tablillas de la biblioteca de Nínive, del rey asirio
Asurbanipal. En estos textos hay miles de observaciones de fenómenos celestes, como salidas de estrellas, conjunciones planetarias, etc. En este período nacieron las primeras representaciones de las constelaciones, las distintas estrellas asociadas con cada mes, divisiones en la bóveda celeste, etc.; estas constelaciones provenían a su vez de las representaciones de estrellas en los calendarios circulares o astrolabes descritos.
En estas tablillas están catalogadas 33 estrellas de Enlil, 23 de An y 15 de Ea, asterismos, constelaciones y planetas; pares de constelaciones (mientras una sale, otra se pone), pares de constelaciones que se hallan al mismo tiempo en el cenit y en el horizonte; el camino de la Luna, es decir, el zodiaco; el uso del nomon para dar la hora; el calendario solar; los planetas y sus ciclos.
Todo el conocimiento astronómico que se puede encontrar en las Tablas Mul-Apin no fue igualado hasta la época de Ptolomeo, por lo que es muy seguro que tuvo que influir mucho en el origen de las constelaciones de Arato. El zodiaco que aparece en las Tablas Mul-Apin contiene 18 constelaciones con nombres sumerio.
La tabla 1 contiene las 18 constelaciones zodiacales babilónicas de la época, que aparecen en las Tablas Mul-Apin.
Los astrónomos percibieron que el Sol realiza un recorrido anual por la esfera celeste. Entonces asociaron las fechas con las constelaciones en este estrecho cinturón (conocido como zodiaco) y asignaron a cada constelación la fecha en la que el Sol pasaba por ellas.
El astrónomo del siglo II Ptolomeo dio nombre a los 12 signos del zodiaco: Aries, Tauro, Gémini, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis. En la actualidad, el Sol pasa por las constelaciones zodiacales en fechas diferentes a las marcadas tradicionalmente.
Desde la caída de Asiria hasta el dominio del Imperio seleucida, las constelaciones que conformaban el “camino de la Luna” pasaron de 18 a 15 y, finalmente, a las 12 actuales. El objetivo era igualarlas al número de meses (por supuesto, relacionado con la lunación). Este cambio en el número de constelaciones fue registrado en una de las tablas Mul-Apin, aunque debemos decir que la Eclíptica no era identificada como tal en esa época. Esto sucedió cuando gobernaba el famoso Nabucodonosor II de Babilonia (reinó entre 605 a. C. y 562 a. C.). En este pre-zodiaco están los 12 signos-constelaciones del futuro zodiaco .
Se realizaban crónicas de eventos históricos y astronómicos más precisos, incluyendo posiciones de los planetas en grados, minutos y segundos de arco relacionados con los 12 signos del zodiaco. Las imágenes y los nombres babilonios de las constelaciones zodiacales serían retomadas más tarde por los astrónomos griegos.
Con este nuevo zodiaco aparecerá también la astrología y los horóscopos basados en las constelaciones babilónicas.
A modo de resumen, según lo visto hasta ahora, se pueden definir dos grupos de constelaciones. En primer lugar, un grupo procedente de Mesopotamia, situado alrededor de la Eclíptica, fue creado en la época de los sumerios o antes y listados en “Three Star Each”, en el siglo xii a. C.; esta lista todavía aparece en la serie Enuma Anu Enlil en el segundo milenio antes de Cristo Un segundo compendio de constelaciones de este primer grupo, apareció cerca del año 1100 a. C. en las tablas Mul-Apin. El otro grupo estaba formado por las constelaciones clásicas, las cuales se conocen por Arato, las que se supone fueron creadas por civilizaciones, como la minoica, la asiria o quizás la de los fenicios, las que podrían abarcar un período comprendido entre los años 3000 a. C. hasta 2000 a. C.
Investigaciones actuales relacionan a los minoicos con otros pueblos preindoeuropeos, como los etruscos, iberos y vascos, que serían los restos de un sustrato de pueblos relacionados lingüísticamente, que habitaron por todo el Mediterráneo antes del segundo milenio antes de Cristo, por lo que quizás estaríamos ante la cultura creadora de una parte de las constelaciones. De todas formas, según los historiadores, no se puede considerar esta teoría como concluyente, quizás el origen de las constelaciones pueda remontarse más atrás en el tiempo que, sin duda, por la falta de documentos sería imposible determinar la fecha exacta de las creación de estas.
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