Primeros cohetes de USA y la URSS.

Por Eladio Miranda Batlle

Cohete Bumper.primer cohete lanzado desde Cabo Cañaveral.

Versión del cohete alemán A-9.

Cohete Redstone primer misil balístico estadounidense 1958.

Jupiter C fue utilizado como Misil Intercontinental o cohete sonda.

Bell X-1 primer avión en superar la barrera del sonido.

Misil de mediano alcance Redstone 1951.

Sergei Koroliov.

Misil soviético R-1 listo para su despegue en 1952.

Lanzamiento de un R-7 soviético.

Sello de correo soviético conmemorando lanzamiento de un R-7.

Uno de los primeros proyectos para construir un cohete en los Estados Unidos data de 1944, este se denominó Hermes, donde su principal contratista fue la compañía General Electric. Tres categorías fueron desarrolladas entonces: el Hermes 1, un misil antiaéreo, el Hermes 2 un misil tierra-tierra y el Hermes 3 que fue descrito como un misil táctico. Sin embargo, el programa fue cancelado en 1954 por falta de fondos. Otro proyecto similar fue el Wac Corporal, desarrollado por el Jet Propulsión Laboratory de la U.S. Army en 1945, que dio lugar al Bumper-WAC el primer cohete de dos etapas, Bumper, en el juego del cricket significa, una pelota que rebota hacia arriba. La palabra era adecuada para designar un pequeño cohete que se lanzaba desde otro más grande. En aquella ocasión, el primer tramo estaba constituido por un V-2 alemán, coronado por el Wac-Corporal americano. Otras versiones del misil Corporal, fueron equipadas con mecanismos de guiado.

A la par fueron desarrollados proyectos civiles en el marco del Wac Corporal, como el cohete Aerobee que se utilizó en estudios atmosféricos y de fotografía de la superficie terrestre, del que se derivaron más tarde los satélites meteorológicos. Años después la armada estadounidense lo utilizaba también para fines militares.

Los Bumper tuvieron éxito y lograron recorrer una distancia superior a los 300 km. Pero este proyecto no le parecía lo bastante ambicioso al presidente Harry Truman, quien quería un misil balístico capaz de propulsar una ojiva convencional o nuclear a 320 km de distancia, y que pudiera ser transportado al frente por las tropas. Por esa época en 1950 había comenzado la guerra entre las dos Coreas. La Armada americana, enviada al conflicto, tenía mucha necesidad de un misil de mayor alcance que el Bumper. En consecuencia, Truman ordenó a Von Braun que construyera un artefacto capaz de proporcionárselo.

Viking fue otro cohete de la marina estadounidense, mucho mayor y más fuerte que el Aerobee, construido de aluminio ligero en lugar del tradicional acero mucho más pesado. Los vuelos realizados por WAC Corporal, Aerobee y Viking contribuyeron al significativo avance para el conocimiento de la atmósfera y su borde superior. También nos proveyeron de una nueva perspectiva de la Tierra al estar equipados con cámaras dentro de recipientes reforzados en los que se podía devolver la película tomada a la Tierra, mostrándonos las primeras imágenes de la superficie de la Tierra en la carrera espacial.

El primer encargo del Ejército americano al grupo de Von Braun para construir un misil propio dio lugar al surgimiento del cohete Redstone, un pequeño misil que podía ser instalado en Europa, donde podía alcanzar el territorio de la Unión Soviética sin necesidad de ser lanzado desde los Estados Unidos. Von Braun reforzó el Redstone, modificó el motor y añadió dos tramos superiores compuestos por catorce motores. El conjunto fue llamado Júpiter-C, convertido en un (IRBM) Misil Balístico de Alcance Intermedio que estuvo totalmente listo en 1956. Se colocó encima una cabeza nuclear ficticia (un tramo suplementario cuyos depósitos habían sido rellenados con arena), recubierta por un blindaje protector. El 20 de septiembre de 1956, la primera prueba de reentrada atmosférica fue un éxito. La ojiva alcanzó una altitud de 1.096 km y una velocidad de 25.600 km/hora antes de caer intacta, a 5.300 km de su punto de lanzamiento.

El Jupiter-C fue diseñado y construido por la Army Ballistic Missile Agency (ABMA), cada vehículo consistía en un Redstone modificado con dos etapas de propelente sólido adicionales. Los cuales fueron instalados rápidamente en Turquía y en Italia en 1960.

El Júpiter-C fue usado como vehículo para probar la reentrada de las ojivas a la atmósfera; este fue posteriormente utilizado sobre el misil móvil más avanzado, el Júpiter IRBM. A éste le seguiría el Thor, diseñado para las Fuerzas Aéreas por un grupo industrial diferente.

El primer ICBM (Inter-Continental Ballistic Missile) desarrollado por los Estados Unidos fue el cohete Atlas, una necesidad evidente cuando los servicios secretos descubrieron que la Unión Soviética ya los poseía, eran los famosos cohetes R-7. Estados Unidos entonces aceleró su carrera y lanzó el primer misil Atlas en el año 1957 y el Titan-1 otro modelo de misil que fue desarrollado a la par del Atlas por si este fallaba. Titan-1 fue el primer Misil Balístico Intercontinental (ICBM) multi-etapas. Estas generaciones de misiles ICBM fueron la génesis de los sistemas de lanzamiento de los ingenios espaciales, en la carrera espacial durante la Guerra Fría.

En 1958 el presidente Eisenhower creaba la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio, más conocida o National Aeronautics and Space Administration (NASA), por sus siglas en inglés, con un mayor carácter civil en lugar de militar. Su antecesora la NACA (National Advisory Committee for Aeronautics), Comité Consejero Nacional para la Aeronáutica, había venido realizando experimentos con aviones-cohete, como el supersónico Bell X-1, primer avión en superar la velocidad del sonido al estar impulsado por un motor de cohete. Un año después la NASA ganaba el control del JPL (Jet Propulsion Laboratory), institución que siempre se había centrado en el desarrollo y la construcción de motores de cohetes.

Por su parte en Europa, la Unión Soviética también había desarrollado su propio programa coheteril. El primer intento de crear un cohete por los soviéticos se remonta al año 1939 cuando comenzaron la construcción del GIRD-10, un cohete que utilizaba oxígeno líquido y como propelente el alcohol, pero el proyecto fue cancelado. El GIRD, “Central Committee for the Study of Rocket Propulsion” era una institución que tenía la misión de desarrollar la tecnología de los cohetes, lograron lanzar algunos cohetes de combustible líquido en la década de los 30 pero muchos de los científicos encargados del proyecto terminaron en prisión durante las purgas de Stalin. Años más tarde algunos de estos científicos fueron liberados por el propio Stalin y participaron en el nuevo programa para el estudio de misiles y cohetes basados en la tecnología alemana.

Al terminar la guerra mundial los soviéticos se apoderaron de la fábrica de Peenemünde y de algún personal alemán, los cuales fueron repatriados posteriormente en los años 50, cuando los soviéticos determinaron que ya no tenían nada que aportar a su programa coheteril. Se decidió que el desarrollo posterior coheteril de la URSS, fuera realizado solamente con personal soviético. El programa de desarrollo de un misil soviético se ubicó entonces en el polígono de pruebas Kasputin Yar, donde solo se podía acceder por ferrocarril. Al finalizar la guerra mundial y el inicio de la Guerra Fría entre la Unión Soviética y Estados Unidos, Stalin sabía que los Estados Unidos y sus aliados de Europa solo precisaban de misiles de corto alcance desplegados en Europa para alcanzar Moscú. Entonces Stalin ordenó el desarrollo de misiles que pudieran alcanzar el continente americano al otro lado del Atlántico. Fue así como los soviéticos crearon el famoso cohete R-1, cuya producción en serie comenzó en 1948.

Con muy poca publicidad los soviéticos iniciaron su carrera espacial vinculada al desarrollo de los misiles militares. Se añadieron al R-1 motores auxiliares de dirección, se acoplaron ojivas o cabezas de guerra que portaban explosivos y un detonador. Se realizaron numerosos experimentos para evitar el peligro de explosión, se mejoraron los aparatos de estabilización, se descubrieron carburantes más eficientes y se logró controlar los cohetes en el aire mediante telemandos, todo esto gracias al rápido desarrollo de la electrónica. Todos estos adelantos que tenían un enfoque puramente militar, contribuyeron de manera indirecta al desarrollo de la carrera espacial.  Considerado el equivalente soviético de Wernher von Braun, el ucraniano Sergei Koroliov fue el encargado de construir el nuevo cohete soviético R-7 en los años 1950. Irónicamente Koroliov durante la Gran Purga[i] había sido acusado de subversión y condenado a diez años de cárcel en Siberia. La razón de su arresto sigue siendo un misterio, pero se supone que podría tratarse de una denuncia calumniosa o de relaciones con fin no político con otros científicos también sospechosos. En 1944 fue puesto en libertad por un decreto especial del gobierno y sus anteriores cargos fueron desestimados, ese mismo año fue comisionado al Ejército Rojo con el rango de coronel.

Los soviéticos, desde el inicio nunca divulgaron su nombre real, para evitar que fuera secuestrado por los americanos. Después de varios diseños y propuestas el OKB-1 (Osoboye Konstruktorskoye Buro) en español “Buró de Diseños Especiales 1”, determinó que el vehículo dispondría de cuatro aceleradores o bloques que rodearían la unidad central y serían desprendidos en el aire una vez que agotaran su combustible o propelente. El R-7 debería ser capaz de volar unos 8500 km de distancia impulsando una carga al momento del despegue de 283 toneladas.

 El primer misil listo para su uso salió de la fábrica en 1952, para su puesta en marcha, se necesitaban 20 vehículos y cuatro tipos de propelentes líquido: oxígeno líquido, alcohol, peróxido de hidrógeno y permanganato como catalizador. Se necesitaban 6 horas para preparar el cohete para el lanzamiento y tenía un rango de error o precisión de unos 1500 metros. La primera unidad militar concebida para la utilización de los R-1 fue la 23a Brigada y había sido constituida dos años antes en diciembre de 1950. Cada brigada estaba equipada con seis de estos nuevos misiles. En total llegaron a lanzarse 162 cohetes R-1 hasta septiembre de 1964. Posteriormente Koroliov desarrollo con éxito los misiles R-2 y R-7. El nuevo cohete R-7, era un monstruo de 267 toneladas al despegar, con 30,5 metros de altura fue el primer ICBM exitoso de la Unión Soviética. El R-7 Semyorka (en ruso Siete Pequeño) y en occidente (SS-6 Sapwood), era suficiente para llevar la bomba nuclear soviética más voluminosa a una distancia de 7.000 km. Por fortuna, la Unión Soviética disponía de un vasto territorio para sus fines de probar el cohete R-7 y esto posibilitó la instalación de un polígono de pruebas de enormes dimensiones. En concreto, el centro de lanzamiento y el área adyacente de impacto quedarían instalados en una extensa zona que se distribuía entre el Mar de Aral y la Península de Kamchatka. Fue en este territorio, después denominado "cosmódromo" de Baikonur, donde se efectuaría el primer intento de despegue.

Su primer lanzamiento exitoso fue en 1957, enviando una carga simulada hasta Kamchatka.   Esta noticia conmociono a Estados Unidos ya que su territorio dejaba de ser una zona libre de destrucción en caso de un conflicto bélico.

Ese mismo año Koroliov propuso al gobierno de la URSS, utilizar el cohete R-7 para lanzar un satélite a la órbita terrestre. Finalmente, el 4 de octubre de 1957, se lanzó el cohete y el satélite se situó en órbita, era el famoso Sputnik 1 primer satélite artificial de la Tierra. El misil R-7 creó las bases de la gran familia de vehículos de lanzamientos espaciales como los Sputnick, Vostok, Molniya, Voskhod y el Soyuz. Con el lanzamiento del Sputnik 1 impulsado por el R-7 comenzaba el programa de la carrera espacial soviética.